La ilusión Argentina llegó hasta los cuartos de final. Alemania le puso fin a este sueño con un categórico 4 a 0, con dos goles de Klose y uno de Muller y Friedrich y dejó a la selección nacional sin Mundial.En el partido del palo por palo, Argentina jugó con un escarbadiente en la mano, cada ataque de los alemanes tenía olor a gol, fueron rápidos, picantes y la tempranera apertura del marcador, terminaron por simplificarle el trámite a los teutones. Schweinsteiger, Podolski, Muller y Klose jugaron en un nivel superlativo acompañados por el resto que mostraron un sacrificio notable por el equipo, presionando en todas las líneas, asfixiando a Messi, Tevez e Higuaín y así con las individualidades Argentinas anuladas manejaron el partido y golpearon en los momentos justos. Con 20' superlativos al principio y al final del juego justificaron el resultado e incluso pudieron llegar a aumentar las cifras del marcador.
Por el lado de la Argentina la desilusión fue total, fallaron todas las previciones, fallaron las individualidades y como equipo la selección se quedó sin respuestas, ni dentro de la cancha los jugadores, ni fuera de ella el cuerpo técnico, supieron como torser una historia que se complicó desde los 2' con el gol de Muller. La falta de rebeldía de figuras de la talla de Messi, Di María es alarmante, no se pone en duda sus condiciones, especialmente las de Lio, porque cuando te sacan la pelota, te dominan en toda la cancha y el resultado es adverso, ahí es cuando tienen que salir a la luz otro tipo de cualidades que exceden a la técnica, sin corazón, sin sacrificio, no se puede jugar a este deporte y la Pulga ya demostró que le sobra para jugarlo, que es uno de los mejores del mundo y por eso se le exige más.
Los únicos que sacaron la cara por el equipo fueron Mascherano, quien debió luchar casi en soledad contra los aviones alemanes que pasaban al ataque libres de marca, y la entrega de Tevez, un león a la hora de sacrificarse por el equipo pero que a la hora de generar juego sino tiene compañia se enrieda y termina destacandose solo por esfuerzo.
De Maradona podemos decir que mostro una imagen distinta en este Mundial, que demostró que puede convertirse en un excelente técnico, pero frente a los alemanes leyó mal el partido, se equivocó en el planteo elegido y tardó en hacer los cambios. Tras esta dura eliminación no es momento de renunciar, es tiempo de reflexionar sobre lo que sucedió, sacar en limpio las cosas que se hicieron bien y las que no y barajar y dar de nuevo de cara a la Copa América que se jugará en Argentina en 2011. Se encontró el camino, no sería lógico abandonarlo de nuevo.
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