
Este objeto es una reliquia, con años de tradición e historia futbolística y que posee gran valor tanto material como nominal, que entalla en el corazón de los apasionados del fútbol los nombres de los grandes campeones y figuras de este prestigioso evento.
Si uno se remonta a la historia, el primer trofeo original fue el Jules Rimet, quien colaboró para crear esta competición. Este trofeo era alzado por los campeones en forma provisoria, hasta que finalmente quedó en manos de Brasil, quien fue el primero en conseguir el tricampeonato, cláusula estipulada por el propio Rimet, para quedarse definitivamente con la copa.

Es así que a partir de 1974, en Alemania se presentó el nuevo trofeo, conservado hasta la actualidad y que por regla de la FIFA, jamás podrá ser obtenido en forma definitiva por un país campeón del mundo. Al ganar el mundial, un país lo tiene en su poder durante los próximos 4 años y luego lo deben devolver, quedándose con una réplica de un trofeo bañado en oro, en lugar del original, que es de oro macizo.
El país ganador del mundial es inscripto o grabado en la base del trofeo. Se calcula que para el año 2038, ya no habrá lugar para tallar más campeones. Por lo pronto, esperamos que el próximo nombre que se escriba, sea el de Argentina.
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